PERO PERMANECER EN EL ERROR ES DE NECIOS...
Hola amigos.
Los que siguen este blog ya saben que soy un novato en esto del bonsai y que la mayor parte de los errores que he cometido con mis arbolitos tienen su origen en una falta de formación previa. Hace aproximadamente un año me embarqué en este mundo y la mayor parte de los estropicios provocados provienen de esa época. Es ahora cuando intento corregir en la medida de lo posible la trayectoria de muchos de ellos, pero en algun caso, como en los que relato a continuación, aún sabiendo que no es la mejor opción, he decidido no corregirlo. Les explico el porqué.
Estos pequeños acebuches, no eran ni siquiera plantones, sino que hace un año eran restos de poda, esquejes de alrededor de 8/10 cmts. y que por no tirarlos los planté en picón y en pequeñas macetas de bonsai. Un año después, y cuando he optado por transplantar la mayor parte de los acebuches a macetas mucho mayores, en estos he decidido no hacerlo. ¿por qué? Pues sencillamente porque me gusta como van. En mi opinión, han crecido bien proporcionados (en los acebuches el substrato 100% picón me funciona perfectamente), han brotado con fuerza y les he ido dando forma mediante poda, en ningún caso alambrado.
Este primer acebuche mide alrededor de 15 cmts de alto, está enraizado (de aquella manera) sobre piedra y como fué el primero que planté en maceta de bonsai, le tengo un cariño especial y he optado por dejarlo en la misma maceta. Así estaba hace un año, cuando se plantó.
No ha crecido apenas, pero ha engordado algo. De momento este año no lo transplanto. Sólo poda y el año que próximo quizá le corrija el ángulo de plantado. Quizá sea una ilusión, pero podría llegar a ser un shohin de Hokidachi interesante. Veré si soy capaz.
El siguiente acebuche es mucho más pequeño, alrededor de 8 cmts y el engrosamiento de la base no es el nebari, sino una piedra calcárea que le coloqué a modo de decoración. Tampoco lo transplantaré este año.
Este es más pequeño y tampoco es gran cosa, pero tampoco lo transplantaré.
Ahora una pareja de acebuches y explico el porqué lo de pareja. Estos dos arbolitos también pertenecen a mi primera compulsión bonsaística, en la que me dediqué a plantar sin tino y en este caso, como estaba experimentando, decidí hacer conjuntos. Esto es plantar árboles que se complementaran el uno con el otro, bien acentuando el movimiento de uno u oponiéndose uno a otro, como era mi intención en este caso.
Así estaban hace un año...
Y así están ahora. No han crecido prácticamente y apenas si han engordado, aunque si están más cargados (no me atrevo a utilizar la palabra densificar). Tengo que reconocer que estos dos no me dicen prácticamente nada, quizá algo el de la derecha, pero tampoco los voy a transplantar este año, tan sólo podarlos. El año que viene se verá.
Y por último, otros dos acebuches. Cuando la vorágine acumulativa hará un año, le birlé literalmente a mi madre de su jardín dos pequeñas macetas de barro que contenían unos bonitos cactus, pero como no estaba para contemplaciones, los tiré a la basura y planté otros dos acebuches. Así estaban cuando los planté...
Y así están un año después, del mismo tamaño pero un poco más gruesos y frondosos...
Estos últimos me gustan un poco más. A lo mejor el de la izquierda podría (con mucha imaginación) convertirse en un fukinagashi...
Quizá sea a modo de excusa, pero todos estos arbolitos los planté hace un año, cuando no tenía ni la más mínima idea de bonsais (tampoco es que ahora tenga mucha), pero como decía al principio de este post, errar es de humanos, pero mantenerse en el error es de necios y seguramente porque tenga muchos acebuches, porque no me guste tener macetas vacías o porque les tenga un especial cariño por ser los primeros, el caso es que he optado por dejarlos al menos un año más en estas macetas. El tiempo dirá si he acertado...
Saludos.