sábado, 25 de noviembre de 2017

JUNIPERUS ITOIGAWA TRABAJADO POR JOSÉ ACUÑA...

Hola amigos.

Esta vez no voy a contarles la llegada de un nuevo inquilino al jardín de Ishi Kasai , les voy a contar la historia de un pequeño Juniperus itoigawa que dejó mi jardín hace un par de meses. Como saben, desde hace un tiempo me he propuesto reducir mi colección y esta pequeña sabina japonesa es una "víctima" de esta política.

Corría la primavera de 2015 cuando a través de un portal de internet, descubrí un pequeño prebonsái de itoigawa, procedente de esqueje y que había sido cultivado, creo recordar, que en el Pirineo catalán... 

El vendedor, amablemente me envió un vídeo del itoigawa...


Como le tocaba trasplante, antes de enviármelo lo trasplantó a una maceta tokoname de entrenamiento, utilizando akadama como sustrato ...


En un par de semanas, el itoigawa estaba en el jardín de Ishi Kasai. Cuando llegó le cubrí el nebari con un poco de akadama y picón porque había perdido akadama durante el traslado...


Un año después, el sustrato mostraba claros síntomas de agotamiento por lo que a principios de 2017, decidí trasplantarlo a otra maceta un poco mayor y esta vez sí, tocándole las raíces y utilizando mi mezcla habitual de akadama y picón...
     

Como se puede apreciar, el sustrato estaba totalmente  saturado...


 Así quedó tras el trasplante... 


 Una imagen de este verano...


Inicialmente era un árbol que no pensaba vender e incluso había rechazado varias ofertas por él, pero hace un par de meses, un compañero de afición me insistió mucho y me contó que su intención era llevárselo a la escuela de José Acuña, en Tenerife, para que se lo trabajara.  

Tengo que reconocer que la idea de que un árbol mío fuera trabajado por Acuña fué lo que hizo que me decidiera a vendérselo. Eso... y la promesa de que si alguna vez lo vendía, me lo iba a ofrecer a mí en primer lugar.

Esta imagen es previa al trabajo de José Acuña...


Tras una poda de aclareo, alambrado y reposicionamiento de ramas, el árbol había cambiado su aspecto por completo. Se nota la mano del maestro...



P.D: Tenía muchos planes para esta pequeña sabina japonesa y estaba convencido que algún día se podría convertir en un shohin de exposición y aunque pueda parecer lo contrario, no me arrepiento de la venta de este árbol, pues considero que es un acto de coherencia. Si no puedo atender un árbol como se merece, si no le puedo dedicar el tiempo que necesita, es mejor que cambie de manos antes de que se malogre. Desde aquí mi reconocimiento al trabajo de José Acuña con el itoigawa y felicidades al nuevo propietario.

Saludos

4 comentarios:

  1. Enhorabuena por todo. Magnífico ejemplar. Saludos.

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    1. Muchas gracias, Kai. Es un árbol muy bueno, con muchas posibilidades. Seguro que el nuevo propietario sacará lo mejor de él.
      Un abrazo

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  2. Un ejemplar que en poco tiempo seguro que va a alguna exposicion,es precioso y con mucho futuro trabajado asi .

    Lastima que te hayas desprendido de el aunque tambien tendra un buen futuro .

    Un saludo

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    1. Muchas gracias, Santi. Yo también creo que tiene mucho futuro. El problema es que no tengo tiempo para dedicarle la atención que se merece y es una especie que no controlo mucho todavía.
      Un abrazo

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